Ayer paseaba por el campo que se encuentra cerca de mi casa. Vi llegar a unos niños corriendo, empezaron a jugar con su pelota. Después de un rato escucharon un susurro, como de un búho; les intrigó y caminaron hacia él. De pronto escuché un grito, corrí hacia ellos preguntando qué pasaba, uno de los niños contestó:
- ¡Nixpa se fue con ella!
- ¿Quién?
- La de la luz resplandeciente.
- ¿Quén?
- ¡Nixpa! ¡La tierra! ¡Nixpa! ¡El maíz! ¡Nixpa! ¡La vida!
- ¿Por qué?
- Ella se lo pidió- respondieron los niños.
Desde entonces nadie sabe de Nixpa, los niños no juegan en el campo y el grito de la tierra ya no retumba, las sombras no dejan pasar la luz antre los poros del viento.
Por Dariana Lerma Quiroz
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